Cinco secretos de un chef italiano

Después de conocer estos cinco secretos del chef italiano Lorenzo Polegri no volverás a ver a la pasta de la misma manera.

  1. La masa que sobra se frie

El lumachelle es un pan en forma de caracol que se fríe. Tiene la misma base de la focaccia. A la masa del pan originario de Orvieto, le puedes añadir desde un poco de guanciale (cachete de cerdo) hasta varios puños de queso parmesano antes de freírlo.

Uno de los secretos de Lorenzo dice que lo mejor es no poner mucha harina en la mesa de trabajo, para que al formar el rollito, este se pegará y se friera perfectamente.

    2. La carbonara no lleva crema

En Italia es considerado un delito ponerle leche, crema o algún tipo de lácteo que acreme la textura de la pasta.

Este platillo únicamente es a base de huevo, queso, mantequilla o aceite de oliva, pancetta o guanciale, sal y pimienta.

Lo mejor es hacerlo en porciones pequeñas en un sartén: primero coloca la pasta y una vez batido el huevo añádelo poco a poco a fuego lento, así evitarás terminar con huevo revuelto.

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   3. Nunca son suficientes los toppings de tus cannoli

El cannolo es uno de los postres más famosos y ricos. Su cubierta es crujiente, dulce y frita.

Para el relleno de crema montada no hay mucho que hacer, pero la magia de este postre está en la combinaciones de toppings que puedes añadirle: cerezas, nueces, almendras, frutas secas, pistaches y chocolate, son sólo un ejemplo.

   4. Para la pizza, avienta un pedazo de guancialle o pancetta al horno

Si eres de los suertudos que tiene un horno de pizza en su casa, puedes aventar un buen trozo de pancetta o guanciale al fondo una vez que esté caliente, esto le dará un toque ahumado a tus pizzas.

   5. El cachete de cerdo sirve como guarnición y complemento siempre

El guanciale es muy utilizado en la región de Umbria . Este cachete de cerdo curado es muy parecido al tocino pero con un toque más ahumado y umami. Se usa para: pastas, pizzas, ensaladas, arroces y panes.

Fuente: Paulina Gutiérrez

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